Oh Quentin! Por qué me has hecho esto?

2 comentarios




Ayer de noche, luego de sobrevivir un largo día de calor, y después de un par de cervezas, nos sentamos frente a la caja mágica dispuestos a desquiciarnos –espectadoramente- a causa de los sangrientos y ágiles efectos del universo Tarantino. Inglourious Bastards fue la invitada especial. De este filme había escuchado que era un remake del italiano Quel maledetto treno blindato (conocido en inglés como Inglourious Bastards) del ‘78. Como hubo que esperar desde el estreno mundial hasta el estreno hogareño, vimos la italiana para estar al tanto. Aclaro que las historias sobre soldados y guerras no me interesan en absoluto –más allá del bando que sean-. Es más, no las veo. Pero, confieso que no salí arrepentida –estuvo bien: desertores matando nazis- y por supuesto, con gran curiosidad por saber cómo haría Tarantino para transformar esa historia en una de sus películas.


Aquí comienza mi desencanto.
Increíble pero hay que esperar más de 20 minutos para ver el primer pedazo humano separado de su cuerpo original. Y así y todo, ni un solo chorro de sangre ni un brazo volador…
El ritmo nada tiene que ver al que nos ha acostumbrado el director, ni decir de la música –que se extraña mucho-. Pero, lo peor -para mí- fue la falta de acción, no hay demasiadas balas ni tiros ni persecuciones ni malentendidos que te dejen comiéndote las uñas…no sé… no parece de Tarantino.

Ta … tampoco es un desastre…
Sí tiene toques de humor, sí hay algún cruce de historias, la estética recuerda al spaghetti western, se ve algún pie descalzo y por supuesto, está el grupete de bastardos que hacen de las suyas.
Tiene buenas tomas, de esas picadas que siguen a la protagonista a través de diferentes habitaciones. Tiene buenos primeros y primerísimos planos. Las actuaciones de Brad Pitt, Christoph Waltz –éste la gastó- y la bonita Mélanie Laurent estuvieron bien.
Pero… esperábamos más. Esperábamos más acción, más violencia, mayor montaje y más de esos elementos que estructuran cada una de sus películas y a la vez le dan unidad a toda su obra.

(Ay Quentin, no sé que fue lo que te pasó pero espero que te recuperes pronto. Esto de hacer películas como cualquier otro director de Hollywood no te queda.)



[leer màs...]

2º salida de "la máquina de soñar"

0 comentarios




Esta vez la salida fue dentro de la ciudad de Canelones en una tarde (sábado 19 de diciembre) que la hacía digna merecedora de esa sabia nominación que alguno le ha asignado, ¡hell city!, pues literalmente ardía Canelones, y más que a zambullirse en la proyección del cañon de video, la tarde invitaba a chapotear en cualquier piscina doméstica, del tamaño que fuera, contal de aplacar la braza en que estaba convertida la ciudad... En esta oportunidad, "la maquina de soñar" fue convocada por la institución C.A.I.N.A. (centro de asistencia integral al niño y adolescente)...



C.A.I.N.A. es un centro que funciona en la ciudad desde 1994, y su finalidad es prestar atención pedagógica, psicomotriz, fonoaudiológica, fisioterapéutica y psiquiatrica a niños y adolescentes que padezcan alguna clase de dificultad que interfiera en su apredizaje y desarrollo, o que estén aquejados por alguna patología congénita no grave. El pasado 19 de diciembre el centro realizó su fiesta de cierre del año 2009, y como parte de las actividades se incluyó a "la máquina de soñar". El público presente rondó las sesenta personas, repartido equitativamente entre niños/as y adultos, y se proyectaron 4 cortometrajes de animación: 3 del estudio Pixar y 1 de Disney... Las fotografías complementarán estas palabras... "La máquina de soñar" se anima y se proyecta... ¡Vamo' arriba!

[leer màs...]

El triunfo del cine

1 comentarios

La literatura es fácilmente reemplazable por el cine. Su origen, enraizado con la narrativa clásica, seguirá inspirando a muchos autores cinematográficos; pero los más, que somos quienes no realizamos cine, podremos saltearnos la palabra. Wells leía una novela por día. Su film vale para nosotros 1000 días.









120 minutos de cine equivalen a novelas de 500 o 600 páginas, que un devorador nato puede digerir en 8 o 9 horas; los más tardarán 3 días. El cine reemplaza la descripción por imágenes reales que transcurren detrás de los diálogos: coloca dos elementos donde la literatura pone 1. Aún cuando la descripción del escritor sea abundante, será siempre parcial. Una fotografía es en cambio, total.

Y se me dirá: “la literatura puede realizar actos imposibles en el cine”. Pero el cine realiza imposibles en la literatura, a cada segundo que pasa del film. Una imagen vale mil palabras. Blade Runner mil novelas.

Leonardo Pittamiglio.

http://blogs.montevideo.com.uy/themusicalbox

[leer màs...]

1er SALIDA : PASO DEL BOTE

0 comentarios

EL pasado miércoles 9 de diciembre ¨La Màquina de Soñar¨ concretó su primer salida.
El destino: Escuela rural Nº7 de Paso del bote , a escasos kms. de Cerrillos, Dpto.de Canelones.
La escuela cuenta con 2 maestros(Fausto y Ana,la directora) ,una cocinera(Raquel)y 22 niños repartidos entre los distintos grados ,con edades de los 3 a los 10 años.

Todos disfrutamos de ¨El gran chaparral¨cap.3, en especial los niños que festejaron cuando vieron que era: ¨una de caballos!!!¨

Asì,después de que los apaches y los rancheros dieron fin a sus conflictos, Raquel nos agasajó a todos con unos ravioles caseros con tuco.Què màs se puede pedir...?
Una foto colectiva , el sol en cara , y satisfechos todos ¨La Màquina de Soñar¨ no tiene màs que agradecer...gracias.

a continuación algunas fotos(después vienen màs)

















[leer màs...]

Moby Dick

0 comentarios


“Llámenme Ismael.
Hace unos años, cuando apenas tenía dinero, pensé en embarcarme para surcar los océanos del mundo.
Cuando estoy triste o malhumorado, cuando tengo ganas de pisotearles los sombreros a los paseantes, cuando parece que es noviembre en mi interior, sé que es hora de volver al mar. Toma cualquier camino, y una vez de cada diez te llevará al mar. El agua posee una magia que aleja a los hombres de la tierra, los guía sobre las colinas, por los arroyos y los ríos hasta el mar. El mar es como un espejo en el que los hombres se encuentran a sí mismos.
Así fue como llegué a la ciudad de New Bedford, un sábado tormentoso de finales de 1841”.




Moby Dick (Herman Melville)
Año: 1956
Director: John Huston
Reparto: Gregory Peck, Orson Welles, Richard Basehart, Leo Genn, James Robertson Justice, Harry Andrews, Friedrich Ledebur, Bernard Miles, Edric Connor
IMDB: 7.4


[leer màs...]

Efter repetitionen

0 comentarios


Después del ensayo

Director: Ingmar Bergman
Año: 1984
Reparto: Erland Josephson, Ingrid Thulin, Lena Olin, Nadja Palmstjerna-Weiss y Bertil Guve
IMDB: 7.2




Después del ensayo de una obra de Strindlberg, un director de teatro que ya se está haciendo mayor se sumerge en sus recuerdos. Es interrumpido por la entrada de dos mujeres: Anna, una joven actriz, apasionada y dispuesta a sacrificarlo todo por su arte y Rakel, neurótica y alcohólica, que ha sido amante de Henrik. Los tres evocarán sus vidas sentimentales. (FILMAFFINITY)

[leer màs...]

Terriblemente feliz

0 comentarios


Terriblemente feliz (Frygtelig Lykkeli), del danés Henrik Ruben Genz, es el retrato de una comunidad ante la llegada de un nuevo policía, quien en la medida en que intenta resolver conflictos, hacer bien su trabajo, respetando la ley escrita, es menos aceptado por la comunidad. Sólo se integra cuando decide acatar ciertas normas no escritas. Esta película es una disección estimulante de un microcosmos, pero su mayor virtud fílmica reside en su modestia. Parece pecar de falta de pretensiones, pero bajo esa sencillez subsiste el retrato ambicioso de un universo que es mejor no habitar, un lugar oscuro del que nada escapa al exterior. (Rafael Arias)



Director: Henrik Ruben Genz.
Género: Drama.
Reparto: Jakob Cedergren, Kim Bodnia, Lars Brygmann, Lene Maria Christensen.


[leer màs...]

Manoel de Oliveira

0 comentarios


Modernidad a destiempo
Carlos Losilla (Cahiers du Cinema, España, número 18, diciembre 2008)

Raymond Bellour, veterano estudioso del cine, reprochó hace unos años a ciertos sectores de las nuevas generaciones de críticos y teóricos su desinterés por el cineasta Manoel de Oliveira: "Ustedes hablan poco de él", les espetó. Y luego añadió que ello quizá se debiera a que se trata de "un hombre profundamente civilizado, en extremo consciente y horrorizado de que su civilización se extinga", una postura rechazada por la generación del digital y de Internet, altamente esperanzada con las infinitas posibilidades del cine futuro y, por lo tanto, de algún modo en paz con los nuevos tiempos. Oliveira, decía Bellour, "muestra en todas sus películas un sentido profundo de la cultura y del arte, y del lugar que ellos ocupan en la vida y en la memoria colectiva".




Pero ¿a qué cultura y a qué arte se refería el texto de Bellour? ¿Qué tiene de singular este cineasta, aparte de su inverosímil longevidad laboral, como para erigirse en el centro de un debate de estas características?

Sin duda, su condición de artista a destiempo. O dicho de otro modo, quizá mucho más tajante: las películas de Oliveira son las más reconocibles, por extemporáneas, del cine que más nos ha importado en mayor medida en los últimos veinte años. Me dirán que podría argumentarse lo mismo respecto a Jean-Marie Straub (con o sin Danièlle Huillet), pero su materialismo extremo, su primitivismo convencido, el modo abrupto y directo con que filma cuerpos y paisajes, lo hace más próximo a una cierta sensibilidad contemporánea, en comparación con la exquisitez humanista de Oliveira. Y digo "humanista" de una manera muy consciente, convencido de que ese término se refiere a lo que los historiadores llaman la "era moderna", ésa que empieza en el Renacimiento, cuando nombres como Miguel Ángel o Leonardo dan lugar a la aparición de la figura del artista tal como la hemos conocido hasta hace poco.¿Qué tienen que ver, en otras palabras, los broncos poemas minerales de los Straub frente a la exquisita recreación de las cartas del padre Antonio Vieira realizada en Palabra y utopia (2000)? Y, sobre todo, ¿qué tiene que ver Oliveira con todos aquellos que están examinando ese fin de época desde el ojo del huracán, asumiendo las formas de la contemporaneidad, de Claire Denis a Tsai Ming-liang?

El plan de Oliveira es hablar del mundo contemporáneo observado desde la perspectiva de alguien que ya no pertenece a él. No es casual, a este respecto, que el grueso de su producción se desarrolle a partir de la década de los ochenta, concretamente desde Francisca, estrenada en 1981, cuando el cineasta ya ha sobrepasado los setenta años. Su debut con el corto Douro, Faina Fluvial en 1931, su retorno con Aniki-Bóbó en 1942, algunos de sus preciosos documentales de los años cincuenta y su fugaz tránsito por los sesenta y setenta con cuatro largometrajes, ya le asegurarían un lugar privilegiado en la historia del cine, aunque el recuento final no llegue a las veinte películas en casi cincuenta años, y ello contando largos y cortos, ficciones y documentales, encargos comerciales y experimentos varios. Pero es una vez finiquitado el proyecto de la modernidad cinematográfica, a principios de los ochenta, cuando Oliveira se empeña en continuarlo por su cuenta y riesgo, a un ritmo de una película comercial por año. Y no a través de pactos más o menos tácitos, sino mediante una apuesta a calzón quitado, pues a partir de ese momento su práctica se aleja voluntariamente de la cinefilia más estricta para ofrecer otra cosa, para conectar directamente con los orígenes de su bagaje artístico, con la tradición que empieza en Cristóbal Colón (recreada en Cristóvão Colombo-0 Enigma, 2007) y termina con el fin de la hegemonía de Occidente en el orden mundial (el tema de Una película hablada, 2003), pasando por la literatura y la pintura burguesas que constituyeron el gran sueño de finales del siglo XIX y principios del XX. De una manera caótica, a trompicones, como si tuviera prisa por terminar su labor, desde 1981 hasta la actualidad Oliveira parece obcecado en fabricar un gigantesco monumento al fin de una época, por ahora sólo comparable, en alcance testimonial pero también estético, a la obra de John Ford.

En su caso, pues, el fin de la modernidad es el fin del humanismo. Y de ahí su ansiedad por prolongar la melancolía, por esquivar la redención de los nuevos tiempos, que se niega a aceptar. Cineasta de raíces religiosas, afecto a las grandes conmemoraciones rituales, sus películas se erigen en una especie de enciclopedia en imágenes de lo que fue el arte de la civilización occidental, del teatro barroco a la música dodecafónica, de
la literatura neoclásica a las narrativas del absurdo, de la escultura renacentista a la abstracción pictórica. Y esa summa casi teológica adquiere la forma de un fantasma, el del cine moderno, de donde surge la apariencia sonámbula de unas imágenes tan alejadas de cualquier tipo de realismo que en ocasiones resultan incluso insoportables, producto de una ensoñación malsana.

En Os canibais (1988) o El convento (1995), todo se desarrolla en un clima pesadillesco que permanece en la retina del espectador mucho tiempo después de haber abandonado la sala. En Non ou A Vã Glória de Mandar (1990), la Historia es un relato legendario hecho de alucinaciones cíclicas que no dejan de atormentarnos. En El valle Abraham (1993), la gran novela decimonónica no es más que la excusa para un baile de máscaras, en el que el espíritu lucha por imponerse a una sensualidad tan atractiva como amenazadora. En Inquietud (1998), el sonido de los pasos de los actores en un escenario teatral deja constancia de la fugacidad en la que todo se ha desvanecido. Oliveira es el cronista de esas ruinas, de la civilización y del cine, que ha pretendido inmortalizar en
una agotadora serie de películas realizadas sin descanso. Como un libro de ilustraciones antiguas, esa parte de su obra deja constancia de lo que una vez fuimos, y sus planos pueden verse uno tras otro como si se tratara de pasar las páginas de un álbum de fotos familiares, allá donde aseguramos nuestra pequeña porción de inmortalidad. De ahí su aire espectral e inquietante, pero también su verdad, paradójicamente conseguida a través del artificio más extremo.

Existe en la filmografía de Oliveira un bucle temporal que retrocede hasta los inicios del humanismo para retratar con ojo implacable la muerte del cine moderno. Por eso el hecho de que sus últimos trabajos no hayan merecido la misma atención, por parte de la crítica y de los festivales, que los ejecutados hasta Una película hablada hace sospechar que las imágenes contemporáneas, definitivamente, han decidido prescindir de su forma de entender el cine. Como la de John Ford o Luis Buñuel, a los que admira hondamente, su obra representa un legado gigantesco, abarca el mundo que ha conocido en todos sus detalles y matices, dibuja una topografía absoluta y minuciosa de lo que fue Occidente durante mucho tiempo. Ahora, en cambio, el cine es otra cosa, frecuenta los microcosmos en los que se ha fragmentado la sociedad globalizada para erigirlos en representación de un universo en cambio perpetuo. Está por ver si lo conseguirá con la misma nitidez, pero lo que importa es que mantenga esa admirable intransigencia presente en las mejores películas de Oliveira, esa reivindicación del cine como ejercicio puramente intelectual en el que cualquier goce proviene del hecho de pensar en imágenes que, además, saben hablar.


[leer màs...]

O Melissokomos (1986)

0 comentarios


"-Eres afortunado. Escucha.
- ¿No suena como una canción? ¿Qué es esto?
-Son las vírgenes. A las que les gustaría ser reinas y golpean las puertas de su
prisión de cera. Intentan romperla, pero las otras, las guardianas, se sientan y rellenan los huecos.
-¿Por qué no las dejan salir?
-Porque sólo dejan salir a la que escogen como Reina. Las otras se preservan para el caso de que a la primera le ocurra algo. En un momento, los zánganos irán hacia el agua. Se están agrupando, ¿puedes verlos?
-¿Qué están haciendo?
-Están esperando a la reina. Ella vendrá, y volverá a elevarse en el aire con los zánganos, danzando, y escogerá uno.
-¿Es éste el baile de la reina?
-Éste es el baile de la reina".

Dirigida por
Theodoros Angelopoulos

Créditos del guión
Theodoros Angelopoulos guionista
Tonino Guerra co-guionista
Dimitris Nollas guionista

Reparto (en orden por créditos)
Marcello Mastroianni
Nadia Mourouzi
Serge Reggiani
Jenny Roussea
Dinos Iliopoulos



Música original por Eleni Karaindrou

Fotografía por Giorgos Arvanitis

Montaje por Takis Yannopoulos

Diseño de Producción por Mikes Karapiperis

Dirección Artística por Mikes Karapiperis

Decoración del Escenario por Giorgos Ziakas


[leer màs...]

Pat Garrett & Billy the Kid (1973)

0 comentarios


Director: Sam Peckinpah.
Música: Bob Dylan.
Duración: 106’.
James Coburn, Kris Kristofferson, Richard Jaeckel, Katy Jurado, Jason Robards, Bob Dylan.

"Violencia y cámara lenta al puro estilo de Peckinpah" (Javier Ocaña: Cinemanía)




“El montaje, por poner un ejemplo de algo que siempre ha destacado en su cine, sigue siendo poderoso en términos de expresividad aunque haya perdido en espectacularidad, pero en este film, al contrario que en los más característicos de su obra, ya no es violento sino que se traslada al terreno de lo épico, no sirve para enfatizar el acto sino para enfatizar a los personajes, el poder de los mitos juega a favor del cineasta, que sabe que congelar un primer plano de Billy, supone congelar un trozo de historia de los Estados Unidos.

La ralentización de las muertes, el tratamiento naturalista de los duelos, unidos a la excepcional música de Dylan, hacen que esta película supere en intensidad a cualquier otra rodada por Peckinpah, de ahí que la duración de los planos esté medida en función de no sólo el significado concreto y directo, sino un poco más allá, de lo que van a significar para el personaje que las ha realizado. Es la visualización de las palabras de Will Munny, «Cuando matas a un hombre, le quitas todo lo que tiene y todo lo que podía haber tenido», pero en este caso, también le has quitado todo lo que ha compartido contigo”. (Carlos Rosal: Miradas de Cine número 41.)


[leer màs...]
0 comentarios


Todos los seres humanos tenemos momentos de grandeza y de miseria. En función de lo que nos va llegando tomamos una actitud diferente, pero siempre necesitamos a los demás para vivir. Ésta es una comedia trágica sobre el hombre en estado puro, sus comportamientos en sociedad, sus pensamientos, sus preocupaciones, y sus deseos de amar y ser amado. Una galería de personajes recurrentes desfila por situaciones cotidianas, a veces surrealistas, para mostrarnos su particular filosofía ante la vida.

Año 2007
DURACIÓN 93 min.
PAÍS [Suecia]
DIRECTOR Roy Andersson
GUIÓN Roy Andersson
MÚSICA Benny Andersson
FOTOGRAFÍA Gustav Danielsson
REPARTO Jessika Lundberg, Elisabeth Helander, Björn Englund, Leif Larsson
PRODUCTORA Coproducción Suecia-Alemania-Francia-Dinamarca-Noruega








"La comedia de la vida", una película completamente alejada de los cánones habituales de narración, sin planteamiento, nudo ni desenlace, sin protagonistas ni personajes secundarios y con un único movimiento de cámara a lo largo de su hora y media de metraje, ha conseguido numerosos galardones y menciones importantes. Fue la candidata sueca para luchar por el Oscar a la mejor película extranjera y, además de participar en Cannes, recibió el Premio especial del jurado en Sevilla y una nominación al mejor director en los Premios del Cine Europeo. Ese director no es otro que Roy Andersson, famoso en su país por construir un lenguaje cinematográfico que se aleja de la norma. No en vano, Andersson ha acuñado el término "trivialismo" para referirse a su gusto por ir de las situaciones más cotidianas a los problemas existenciales de todo ser humano. En la elección del elenco de "La comedia de la vida", el realizador sueco no se limitó a actores profesionales, sino que recorrió las calles y los lugares habituales de reunión social para buscar nuevas caras que encajaran, sin más, con los personajes que quería mostrar.

[leer màs...]

Sostiene Pereira

0 comentarios






Sostiene Pereira, 1996 (IMDB 7.4)
Director: Roberto Faenza
Marcello Mastroianni, Joaquim de Almeida, Daniel Auteuil, Stefano Dionisi
Música: Ennio Morricone


[leer màs...]

Man hunt

0 comentarios



Man hunt, 1941 (IMDB 7.7) Director: Fritz Lang.
Reparto: Walter Pidgeon, Joan Bennett, George Sanders, John Carradine, Roddy McDowall
Música: Alfred Newman

[leer màs...]

El Amigo Americano (Wim Wenders, 1977)

0 comentarios


AÑO: 1977
DURACIÓN :121 min
PAÍS:Alemania
DIRECTOR :Wim Wenders
GUIÓN: Wim Wenders (Novela: Patricia Highsmith)
MÚSICA :Jürgen Knieper
FOTOGRAFÍA :Robby Müller
REPARTO :Dennis Hopper, Bruno Ganz, Lisa Kreuzer, Gérard Blain, Andreas Dedecke, David Blue, Stefan Lennert, Rudolf Schündler, Heinz Joachim Klein, Rosemarie Heinikel, Nicholas Ray, Samuel Fuller, Lou Castel, Daniel Schimd, Sandy Whitelaw


Basada en la novela de la escritora estadounidense Patricia Highsmith, El amigo americano cuenta la historia de Jonathan Zimmermann (Bruno Ganz), un humilde fabricante de marcos de la ciudad de Hamburgo ...




...y Tom Ripley un exquisito personaje perfectamente interpretado por Dennis Hopper.
A Ripley le encargan liquidar al capo de una mafia francesa; para no levantar sospechas, o por una pequeña venganza(escucha casualmente a Zimmermann decir que solo tiene dinero y un pésimo gusto), comienza a seducir al marquista, quien padece leucemia y poco tiempo de vida , de que acepte el encargo.
Pensando dejar algo de dinero a su esposa y su hija ,Zimmermann accede, y se encarga de un par de trabajos; asì ,entre asesinatos , el contraste entre los personajes impecablemente interpretados , y los cuestionamientos morales del marquista que quizá se descubra verdaderamente a sì mismo, transcurre esta película del genial alemán Wim Wenders.


[leer màs...]

The asphalt jungle

0 comentarios



The asphalt jungle, 1950 (IMDB 7.9)
Dirección: John Huston
Sterling Hayden, Louis Calhern, Jean Hagen, James Whitmore, Sam Jaffe, John McIntire, Marilyn Monroe

Doc Riedenschneider: That copper, he recognized me.
Cobby: How'd you know he was a copper?
Doc Riedenschneider: I can smell one a block off.
Cobby: Oh, don't worry about Ditrich. He's on my payroll. Practically a partner. Me and him, we're like that.
[Cobby holds up his index and middle finger]
Doc Riedenschneider: Experience has taught me never to trust a policeman. Just when you think one's all right, he turns legit.

[leer màs...]

Ulysse's gaze (La mirada de Ulises)

0 comentarios



Theo Angelopoulos

[leer màs...]

música para tus "noir films"

0 comentarios


en ocasiones, sólo la música...
El cd se llama Ultra noir y el pw es Pillbox

01. The Usual Suspects - Main Theme - John Ottman
02. Laura - The Laura Suite Theme and Variations - David Raskin
03. Body Double - Body Double - Pino Donaggio
04. North By Northwest - Prelude - Bernard Herrmann
05. Double Indemnity - Mrs. Dietrichson, The Conspiracy - Miklos Rozsa
06. ...





06. Farewell, My Lovely - Main Title (Marlowe's Theme) - D. Shire
07. Shattered - Opening Titles - Alan Silvestri
08. Brother - Drifter...in LAX - John Hisaishi
09. Blood Simple - Blood Simple - Carter Burwell
10. Goodbye Lover - Main Titles, Sandra's Theme - John Ottman
11. Blink - Emma's Eyes - Brad Fiedel
12. Jennifer 8 - Main Title - Christopher Young
13. Copycat - Housebound - Christopher Young
14. The Pledge - The Angler - Klaus Badelt
15. L.A. Confidential - Bloody Christmas - Jerry Goldsmith
16. Mulholland Drive - Mulholland Drive, Love Theme - Angelo Badalamenti

http://rs3.rapidshare.com/files/280802710/xTceeUl9NoAhrtra9oir.rar

[leer màs...]

Atraco perfecto (The killing), S. Kubrick, 1956

0 comentarios


Lionel White (1905-1985) fue un escritor estadounidense de novela negra que debe en buena medida su fama a la adaptación cinematográfica de Clean Break (1955) que hizo Stanley Kubrick como The Killing, 1965 (Atraco perfecto). Cabe señalar que en el guión de la película participó, además de Kubrick, Jim Thompson.

En este caso se trata de la preparación y posterior ejecución de un "golpe" al hipódromo de Long Island, Nueva York...




en el que se consigue un botín de dos millones de dólares durante la celebración de la carrera más importante de la temporada.

El protagonista es Johnny Clay. Durante cuatro años de reclusión en la cárcel ha preparado minuciosamente el golpe. Para llevarlo a cabo necesita colaboradores no profesionales. De esta forma espera evitar el error habitual en este tipo de asuntos: los ladrones "siempre riñen con los otros ladrones".

Todos ellos tienen serios problemas económicos (pérdidas en la bolsa o en apuestas, deudas a prestamistas exigentes, una esposa exigente) y esperan comenzar una nueva vida con el fruto del delito.

El análisis psicológico de estos personajes y de sus diferentes motivos es uno de los grandes aciertos de Clean Break. Desde el punto de vista de cada uno de ellos vamos conociendo los preparativos y el desarrollo del atraco. Todo parece infalible, pero existe un punto débil.

En conjunto, una obra clásica de la literatura negra. Ágil narración sin digresiones y una estructura perfectamente engrasada.

fuente: elemental, querido blog

[leer màs...]

Blue Velvet (terciopelo azul)1986

0 comentarios

Año: 1986.
Duración: 120 minutos.
Director: David Lynch.
Guion: David Lynch.
Productor: Fred C.Caruso.
Musica: Angelo Badalamenti.
Fotografía: Frederick Elmes.
Montador: Duwayne Dunham.
Reparto: Isabella Rossellini, Kyle MacLachlan, Dennis Hopper, Laura Dern, Hope Lange, Dean Stockwell, George Dickerson, Priscilla Pointer, Frances Bay, Jack Harvey, Ken Stovitz.

Un pequeño pueblo que se nos muestra perfecto, donde los bomberos saludan sonrientes ,los vecinos riegan los hermosos jardines bajo un cielo celeste y las radios derrochan apacibles melodías.La paz y la felicidad no parecen abandonar nunca a las personas Lumbertown ...




Asì, David Lynch ,nos muestra al comienzo de la película el idílico american dream ,al parecer de los `50-`60 ; pero ese mundo comienza a desmoronarse cuando un joven debe volver al pueblo movido por el infarto de su padre.Caminando por un valdìo el joven Jeffrey Beaumont encuentra una oreja humana ,y (por suerte para nosotros)decide investigar què ha pasado.
Conoce entonces a la rubia hija del policía que Jeffrey consulta sobre el macabro (casi auditivo) hallazgo,y èsta se suma a la investigación .A partir de aquí comienzan a ser testigos de el subsuelo de Lumbertown , de la violencia , el sexo y la locura de los personajes;poco apoco nos adentramos en una verdadera ciudad del pecado,con policías corruptos, traficantes , secuestros y demás…


[leer màs...]

Jaws (Tiburón)

0 comentarios


Hubiéramos preferido titularla "Bocadillos de tiburón", pero las mofas de nuestros amigos no tendrían fin. Igualmente, optamos por seguir viviendo a 80 kilómetros del mar y -en caso de bañarnos en él- no pasar los 50 centímetros de profundidad: ríase la gente y esté uno a salvo de tres filas dobles de bisturíes.

Una explotación, a la manera de Hitchcock, de los miedos primordiales de la humanidad, con algunas reminiscencias de El diablo sobre ruedas (1971) -una película anterior del propio Spielberg- y ciertos ecos de la forma en que manejó Nixon el caso Watergate y del drama de Ibsen Un enemigo del pueblo, Tiburón fue el film que consagró a Spielberg como el hombre que transformaba en oro todo lo que tocaba, además de convertirse en el primer superéxito que generó toda una pequeña industria de subproductos y secuelas.



El proyecto, basado en una novela de éxito, se le ofreció a Spielberg al poco de haber estrenado Loca evasión (The Sugarland Express, 1974), su primer largometraje para la pantalla grande. Según su concepción, la película debía ser «un experimento sobre el terror» y «un grandioso episodio de caza marina, aderezado con unas gotas de Moby Dick» y, con estas ideas en mente, se puso a trabajar sobre diversos borradores del guión con el escritor Howard Sackler, el cineasta John Milius y el comediógrafo Cari Gottlieb, antes de ponerse a considerar las diferentes opciones para el reparto.

En relación con éste, sustituyó a Sterling Hayden por Robert Shaw para el papel de Quint, insistió en preferir a Roy Scheider frente a Charlton Heston, el candidato del estudio para el papel de Jefe de policía, y eligió a Richard Dreyfuss (que terminaría por convertirse en una especie de alter ego del director) para hacer el papel del ictiólogo, tras descartar la posibilidad de concedérselo a Timothy Bottoms o a Jeff Bridges.

Sin embargo, el verdadero problema fue conseguir que el tiburón mecánico -al que se conocía por el nombre de «Bruce» (realice el lector la analogía con Finding Nemo)- resultara creíble. Las dificultades en este terreno fueron las causantes de que los cincuenta y dos días previstos para el rodaje se convirtieran en ciento cincuenta y cinco y de que fuera necesario doblar el presupuesto asignado a la producción. Con todo, los resultados fueron extraordinarios, y el film no tardó en convertirse en la película más rentable de la historia, hacerse con sendos Oscar por su montaje, sonido y la machacona vibración de la banda sonora creada por John Williams, además de ser objeto de algunos elogios extravagantes, como aquel con el que le obsequió Pauline Kael, cuando señaló que «hay partes de Tiburón que nos permiten hacernos una idea de lo que podría haber llegado a hacer Eisenstein de no haberse dejado llevar por su intelectualismo». Spielberg, cuya obra sería pasada por alto por la Academia, no tuvo nada que ver con las secuelas que, con calidad siempre decreciente, se irían sucediendo a partir de entonces.

EEUU, 1975
DIRECTOR: Steven Spielberg; GUIÓN: Peter Benchley y Cari Gottlieb (basado en la novela de Peter Benchley, con colaboraciones, no recogidas en los títulos de crédito, de Howard Sackler y John Milius);
PRODUCCIÓN: Universal (Richard D. Zanucky David Brown); FOTOGRAFÍA: Bill Butler; MONTAJE: Verna Fields; DIRECCIÓN ARTÍSTICA: Joseph Alves junior; MÚSICA: John Williams; INTÉRPRETES: Roy Scheider (Jefe Martin Brody); Robert Shaw (Capitán Quint); Richard Dreyfuss (Matt Hopper); Lorraine Gary (Ellen Brody); Murray Hamilton (Comandante Larry Vaughn); Cari Gottlieb (Meadows); DURACIÓN: 124 minutos.


[leer màs...]